Bali – Indonesia

Si usted anda queriendo visitar Bali, aquí le dejo algunas instrucciones que creo pueden servirle.
1. Primero que todo, si usted está en Bali, sonría. Sí, sonría, porque la gente sonríe mucho, y aun cuando están en plena tarea, si dos pares de ojos se encuentran se activa un misterioso mecanismo automático, que deriva en una de esas sonrisas que empiezan por la boca pero se comunican con la mirada. Así que, para empezar: sonría.
2. En segundo lugar, debe usted saber que Bali es una isla muy pequeña, pero con muchos pueblitos pegados uno con otro, tanto que a veces ni se sabe cuando empieza uno y termina el otro. Así que, cuando se trate de traslados: tenga paciencia, y calcule tiempos ridículamente exagerados (en base a la experiencia, y a modo de referencia, podríamos decir que hacer 20km estaría llevando unas dos horas)
3. Tercero, confíe. Cuando vaya por las rutas y sienta que un choque es inminente, no tema por las maniobras que los conductores van haciendo. No intente mirar la línea amarilla en las rutas,porque -aun si existiera- a nadie le importa demasiado. En cambio, mire cómo,aun en las mas ridículas posiciones, todos llegan a tiempo a frenar para que el otro imprudente pueda salir del paso, sin choques y apenas algún bocinazo.
4. Eso sí, no confíe tan ciegamente. Cuando se baje del bus-van-taxi-barco-caballo, de pronto muchas personas le van a querer ayudar. Le van a ofrecer el mejor alojamiento disponible, quizás hasta el último disponible en toda la zona; le van a aturdir con propuestas de prestaciones incluidas; si usted quiere, tómelas; pero (y aquí el descubrimiento fantástico) si no quiere no las tome, que – aun sin olvidar la sonrisa- usted puede decir que no.
5Coma vegetariano en locales musulmanes, de esos que apenas tienen dos mesitas y los atienden mujeres con velos. Esos son los más ricos, más limpios, y probablemente los únicos negocios locales que tienen comida sin carne y sin demasiadas frituras. Aproveche y pida salsas y ensaladas, y tofus y tempes.
6. Respete las tradiciones, pero no se deje vender pareos  a cualquier precio. Cuando visite templos recuerde que no sólo los turistas-viajeros-curiosos llegan a los templos, y que por más pintorescos que puedan ser los creyentes, son personas de verdad, con creencias de verdad que merecen ser tomadas como tales. Que los pareos-pañuelos-saris que usan son sus tradiciones, y que si bien no hay que ir de shorts y musculosas, tampoco es la idea que  andemos disfrazados a base de superposición de pañuelos de oferta.
7No pretenda comprar Espiritualidad en frasquitos. Bali es bella, es especial, está llena de gente especial. Dentro de esta gente especial las hay de todos los colores, intereses, áreas y precios. Compre lo que quiera comprar, pague lo que le parezca pagar; pero sea muy consciente de qué está pagando y qué es lo que estaría usted adquiriendo. Que una clase de yoga por ser en Bali no le va a dar más flexibilidad que una clase en su casa, que un rezo que se haga en un templo budista no necesariamente va a ser más compasivo que uno hecho en la iglesia de su barrio o e el altar de su jardín. La conexión pasa por otros lados, y a diferencia del 3G, su calidad no depende de la cantidad de datos que pueda usted comprar.
8. Métase al agua. Disfrute de las playas del norte, del este, no se quede en las ciudades grandes. Haga mucho snorkel. Lleve su  propia máscara que no va a querer salir del agua para devolver una rentada. Use una remera-playera blanca que le cubra la espalda mientras nada; porque hay tanto para ver que una se olvida del tiempo y como el tiempo no se olvida de una, termina toda quemada.
9. Salga en bicicleta por las callecitas de esta isla, que son hermosas. Si tiene carnet y agallas, rente una moto. Ande los caminos con la posibilidad de frenar cuando quiera, de ver lo que pasa al lado de la ruta. Disfrute de las gentes que las transitan; de como le miran, de como usted puede mirarles.
10. Y por último, y justamente le digo: llénese de imágenes, que hay mucho que vale la pena ser recordado. Mire los campos verdes, las flores rosas, mire mucho las ofrendas que se desparraman en las calles, mire los monos, los ojos, las espirituales, las vendedoras. Huela los sahumerios prendidos, las frutas exóticas. Toque las telas, escuche los instrumentos brillantes, disfrute unos buenos panqueques de turista y alguna comida de las realmente locales. Camine, conozca, deténgase, llénese de miradas. Ahora, entre tanta imagen por favor no vaya a olvidarse de lo más importante: usted sigue en Bali, así que sonría que de eso se trata.

Escrito por Valentina✨

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2 Replies to “Bali – Indonesia”

  1. Pablo P says:

    Me hiciste sonreir con los consejos, da ganas de ir y descubrir el país!
    A partir de mañana me pongo a practicar mi sonrisa para Bali entonces

    1. Valentina Ferrario says:

      buen punto! habrá que ponerse a practicar nomás…

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