Varanasi – El Ganges – India

Si usted visita India, y no quiere perderse los rituales de cremación al lado del Ganges, le invitamos a visitar Varanasi.Y le sugerimos seguir las siguientes instrucciones:

  1. Vaya lento. Destine un par de días para Varanasi. Tómese unas tardes para caminar por la costanera (una escalera gigante), vaya a una ceremonia al atardecer y a otra al amanecer. Mire de reojo a la gente que pasa, que se queda, que viene. Vaya lento, porque aunque no es de las ciudades más grandes, sigue siendo (al menos para nos) una de las que más cosas para ver tiene.
  2. Escuche las historias, pero no se deje hacer el cuento. Hable con la gente de por ahí y de por acá. Pregunte, conteste, averigüe, curiosee. Si quiere, escuche al misterioso hombre que se le acerca a hablarle de los distintos rituales y ceremonias; pero eso sí, recuerde que ni donaciones para los pobres, ni contribuciones con dinero para limpiar el  karma, que esas son  puras avivadas en plena ciudad de muertos.
  3. Esquive las vacas, que ellas no se van a preocupar de esquivarle a usted. En Varanasi vimos a los animales más anárquicos de todo nuestro recorrido por India, y también a los más grandes. Quizás sea porque entre tanta cosa sagrada, también lo animales reciben su parte, o porque hay más gente concentrada, o por lo que sea; usted debe procurarse su seguridad, porque a diferencia de lo que solemos acostumbrar, acá las vacas no nos temen y están bien conscientes de su tamaño, así que nos toca a nosotros corrernos a un lado.
  4. Esquive las motos y no se aloje en la zona más céntrica. Con solo alejarse unas cinco cuadras usted entrará en territorio habitable, no se deje seducir por alojamientos que prometen cercanía a los rituales, porque el amontonamiento que hay en ese radio de dos cuadras es terrible, y la poesía de las calles alejaditas con sus cabras y cerdos, indescriptible.
  5. Mire partidos de cricket amateur. Quizás sea el deporte más aburrido, sin dudas es el deporte más lento. Disfrute ver cómo montones de hombres en jeans, se la pasan corriendo de un lado a otro con una pasión y un entusiasmo que dura horas y horas .
  6. No subestime los pasajes-callejones. Ni en su complejidad, ni en su belleza. No los dé por sentado, como si fueran simples líneas rectas. En esta ciudad usted puede estar a apenas 15 metros del río y saber los puntos cardinales, pero si no elige bien las callecitas por donde acercarse, puede terminar demorando media hora  hasta llegar a su destino. No se olvide que este es el país que tuvo imaginación suficiente como para crear 30 millones de dioses, tanta creatividad no va a derivar en un par de líneas rectas y aburridas. Disfrute de la no uniformidad, camínelos con gusto y lentamente.
  7. No se horrorice con al gente que se baña-cepilla los dientes-pesca en el río. Sí, es fuerte. Sí, está muy contaminado. Sí, le recomiendo que no nade en él. Ahora, tarde o temprano usted podrá notar que las sábanas de su alojamiento probablemente hayan sido lavadas a mano en pleno crematorio, y ha sobrevivido.
  8. Pruebe el Lassi. Si usted consume lácteos, no se pierda este yogurt natural, que a veces se acompaña estratégicamente de mangos. Aproveche las cualidades refrescantes de la bebida, en la refrescante terraza de los lugares donde puede adquirirla.
  9. Elija usted a donde quiere ir, qué quiere pagar. No le de oportunidad a los choferes de tuktuk de proponerle alojamientos, porque terminara pagando su cuota por dormir con un no tan pequeño incremento a cuota de recomendaciones no solicitadas. No reciba ofrendas de gente que misteriosamente se las pone en las manos, porque el que haría la ofrenda es usted, y por ende deberá pagarla al precio de turista que le corresponde.
  10. Registre, los momentos, las intensidades, la gente . Mire a las mujeres con sus vestidos de colores y brillos. A los hombres en su exclusividad. A los hijos de los difuntos rapados, a la gente llorando, a la gente riendo.  Saque fotos si quiere,  pero sobre todo recuerde con la mirada, deténgase a contemplar. Que aunque el sentido de privacidad en India es algo diferente, tampoco se trata de un show. Observe sobre todo a la gente viviendo su cotidianeidad entre tantas emociones; porque además de un icono, Varanasi es una ciudad. Y como buena ciudad en India, miles y miles viven su día a día en esas calles, en esos callejones, al lado de ese río.

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