Northland – NZ

Hoy le comparto instrucciones para visitar el NORTE de la Isla NORTE de Nueva Zelanda.

  1. Para empezar por algo: no se lo pierda, dedíquele aunque sea unos días. Lo más popular de NZ suele ser el sur, pero una escapadita por el norte del norte realmente vale la pena.
  2. Vaya a los puntos de información turística y pida los mapas del DOC. Éste es el organismo del gobierno que gestiona y regula los parques nacionales y reservas. Y resulta ser el encargado de  una gran cantidad de campings abiertos al público, desparramados por las mejores (y a veces más caras) partes del país. No se pierda la oportunidad de acampar por 6 nzd la noche (contra los 15 o 20 que costaría cualquier otro camping) en pleno bosque, o a metros de una playa.
  3. Haga sus compras con tiempo. Este punto es clave. Los negocios-supermecados en Northland no abundan, pero ya pasando Kaitaia, lo único que usted puede encontrar es una estación de servicio muy pequeña. Así que a menos que quiera comer sólo noodles, le invito a abastecerse en alguna ciudad del camino.
  4. Tenga su propio medio de transporte. En la medida de lo posible gestione un auto, una van, o al menos una bicicleta. Porque para transporte público andamos jodidos, y para pedir ride estamos demasiado solitarios.
  5. Llegue hasta Cape Reigna. Aunque queda realmente alejado de casi todo, el punto más al norte de la isla vale esos kilómetros. En él puede usted ver cómo se unen el Mar de Tanzania y el Océano Pacífico, observando las inmensidad de lo dos azules que se chocan, de esos dos oleajes que se encuentran.
  6. Prepárese para la lluvia y el viento. A medida que la isla se va acabando, se va volviendo más y más finita, resultando en cambios constantes de clima, y vientos de lo más intensos. Lleve cartas, libros, comida dulce,por si le toca alguna tarde adentro de la carpa; y no olvide tener una buena cantidad de estacas, para asegurarse que siga habiendo carpa donde jugar a las cartas.
  7. Conozca las playas. Las hay de arenas blancas y aguas turquesas, de arenas doradas y playas inmensas, con aguas calmas, o con olas gigantes. Puede encontrarse entre los caracolitos y piedras en Goat Island, entre dunas e inmensidades en la playa de las 90 millas, o hasta vivir la ilusión de estar en el Caribe, con la temperatura de un lago de la Patagonia en la bella Matapouri.
  8. Disfrute del cielo abierto. Si bien ya NZ no es de lo más poblada, en sus extremos menos gente hay todavía. Vaya a un camping de estos que le digo: cruce los dedos para que no llueva, busque un lugar cómodo para sentarse y deténgase a ver un espectáculo de miles-millones de estrellas, todas ahí esperándola, todas ahí como para que las vea.
  9. Visite los bosques, métase un poco tierra adentro. Pase alguna noche lejos de la costa, y siéntase a cientos  de kilómetros de todo. Haga un asadito, aprovechando que no hay tanto viento; duerma tranquila, disfrute del silencio que si hasta tiene suerte, sin pagar más que su comida podrá escuchar al tan aclamado kiwi sonar desde no tan lejos.
  10. Disfrute de la conexión, de la intimidad que le da esta zona no tan-tan turísticas. Porque salvo Cape Reigna y alguna que otra ciudad más conocida, usted va a poder transitar sus días sin congestión alguna de turistas. Sienta la inmensidad de campings que sólo usted habita, la tranquilidad de las rutas donde no pasan casi autos. Conéctese con usted y la naturaleza, porque eso sí, de conectarse a internet por estos lados, mejor vaya olvidándose.

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