Día Internacional de la Mujer

 

Por Ely, desde Lille, Francia.

Cuando Valen me sugirió escribir un artículo juntas para el 8 de marzo, cuando me preguntó qué me parecía hablar de nuestras experiencias de los Días internacionales de la mujer en nuestros respectivos hemisferios, me tuve que parar un segundo para preguntarme realmente qué significaba para mí.

Porque en realidad, el año pasado, por primera vez en un 8 de marzo, me desearon un feliz día. Justo en esa época, empecé a cuestionarme por qué necesitábamos un día especial para nosotras y nuestros derechos. Ahí empecé a darme cuenta  que era importante tener un momento para celebrar lo hecho y debatir sobre lo que queda por hacer.

Entonces fue que empezó, más o menos por esa época, mi búsqueda sobre el feminismo, ese mundo que hasta ese momento todavía me parecía muy oscuro. A partir de mis nuevas amistades en Dinamarca, Facebook empezó a recomendarme más artículos sobre esos temas y yo los empecé a leer; ahí empezó a cambiar mi mirada.

Un día vi que muchas de mis amigas iban a ir a una marcha en Copenhague. Después vi otros eventos parecidos en Francia, en Bélgica… Y empecé a buscar, y cuando llegó el día de la Women’s March me puse a ver la versión en Washington DC, que era transmitida en vivo y directo.

Antes de caminar por las calles de DC, las mujeres (y seguro hombres) se habían reunido en una plaza gigante de la ciudad; había un escenario con mucha gente arriba, personas conocidas y menos conocidas esperando su turno para hablar.

Me quedé viendo los discursos algunas horas, emocionada, inspirada, escuchando las palabras de Scarlett Johansson hablando de su primera visita al ginecólogo, Alicia Keys recitando un poema con cada frase empezando por “I rise”, mujeres responsables de organizaciones que luchan por la igualdad de género en varios ámbitos…

No sé si, para cambiar las dinámicas del mundo en cuanto a ese tema tan grande de las desigualdades entre hombres y mujeres, hay que marchar como se marchó por todo el planeta hace poco, pero sí algo hay que hacer.  Algo se puede, cada una a su manera.

Ahora me parece una necesidad intentar formar parte de eso; me parece que ya no puedo no ver, ahora tengo que decir algo, hacer algo. Son las pequeñas cosas, porque cuando veo escrito “man’s cut” y “lady’s cut” en un restaurante, no lo puedo dejar pasar. Una parte mía se prende, se indigna, porque, en realidad, esos man’s y lady’s  cut representan algo mucho más grande que un pedazo de carne que se nos recorta por ser mujeres.

Por Valentina, desde Tulum, México.

Mi  Whatsapp hoy amanece con muchos saludos. Algunos con imágenes rosadas, flores, llenos de calificativos como bellas, fuertes, apasionadas, maravillosas. Otros con reivindicaciones, deseos, llenos de palabras como lucha, sororidad, juntas. Los voy leyendo y me transportan a los distintos 8 de Marzo de mi vida; esos saludos resumen dos grandes etapas.

Hasta hace unos años, se trataba de algún chocolate de un novio sensible; con suerte, una tarjetita en algún espacio de trabajo. Primero, apenas recordado, casi por casualidad “cierto que hoy es 8! feliz día!”, luego instaurado como momento de saludo obligado y amoroso.

Más tarde, en la facultad, aparecen otros relatos, por primera vez leo sobre la historia de este día. Vaya sorpresa que fue enterarme de qué se trataba realmente el 8 de marzo. Fue darme cuenta de que no era tiempo de saludos románticos, sino el recuerdo de una lucha que parecía muy cruda, aunque un poco lejana.

Reconozco que crecí creyendo que ser mujer, en última instancia, no era tan distinto que ser varón. Pero con los años, fui dándome cuenta de que no era tan así: que el “cuidate”, “hacete respetar”, “tenés que hacerte valer” eran mensajes solo para nosotras; éramos nosotras las que debíamos encargarnos de que nos respetaran, de demostrar que valíamos lo suficiente.

Fue muy feo darme cuenta que la diferencia estaba vigente; que en las pequeñas cosas, las desigualdades eran gigantes. Y ahí, esa historia que parecía sepultada, esas cosas que creía que ya no pasaban, esas luchas que supuestamente ya había dado el feminismo de los 70; resultaban más actuales que nunca.

Sentí dolor, por mí y por todas. Por las violencias recibidas, por las ejercidas, y aún más por las invisibilizadas. Mucha impotencia y enojo, indignación con no haberlo visto antes. Bronca.

Pero, como suele suceder, junto a esa bronca, aparece la potencia, el encuentro, el saber que somos muchas empezando a darnos cuenta. Y ahí, entre marchas, charlas y debates, aparece en mi horizonte la palabra sororidad. Mágica fórmula para repensar la vida misma. Porque si bien la palabra es nueva, simplemente nombra algo que ya sabía que existía; lo nombra y me permite compartirlo, registrarlo, vivirlo activamente en mis propios vínculos.

Y entre tanto dolor, tanta violencia escondida, el 8 de marzo revive como oportunidad. De una marcha, de un encuentro, de una conmemoración, de una pregunta. De gestionarnos espacios para hacer juntas, para aprender de las otras, para seguir caminando.

 

 

 

 

Así de chiquito, así de especial. Simplemente aprovechamos la oportunidad de escribir, de conversar, de co-construir. Y duplicamos la apuesta y lo hacemos juntas,  encontrándonos desde lo que tenemos en común, enriqueciéndonos desde lo diferente.   Este 8 de marzo celebramos el darnos cuenta;  porque, más allá de la indignación y el dolor que nos atraviesa, sólo a partir de ahí podemos ir cambiando esas pequeñas cosas (que nunca son tan pequeñas). .

Ely y Valentina

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One Reply to “Día Internacional de la Mujer”

  1. Ely , Valentina muy bueno lo que publicaron.
    Yo también crecí pensando que no
    Había diferencias . Con el
    Tiempo me di cuenta que no era tan así, y ni que hablar en otras culturas.
    Siempre pienso que tuve suerte de nacer en esta época y en mi país . Sería muy difícil
    para mi sufrir tanta discriminacion.
    Que por otra parte, no solo es del hombre sino de otras mujeres también.
    Ayer viajando para Madrid vi como
    un hombre empujaba para pasar a una mujer arabe y ella consentía
    Gracias chicas por poner cada día su granito de arena para Tomar Conciencia y Darnos Cuenta.
    El camino ya empezó !!!

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