Al ritmo de los ciclos femeninos

Por Ely, desde mi asiento en la ventanilla.

Hace unos meses, me enteré de una técnica natural para manejar su ciclo femenino. Consiste en fijarse cuando cada momento significativo hormonal aparece, es decir, el periodo y los 3-6 días de fertilidad. Eso se puede hacer de manera bastante clara si se trata del periodo, pero es algo más sútil cuando se trata de identificar los días más fértiles. Para ayudar a identificar esos cambios sútiles, hay otra técnica a la que una puede recurrir, la temperatura corporal.

En su momento, leí mucho sobre el tema, sobre todo un libro con el nombre llamativo y poderoso para cualquier mujer pensando en tener hijos, o de hecho, cualquier mujer decidiendo no tenerlos: “Taking charge of your fertility”, al cargo de tu fertilidad. Y realmente te enseña cómo identificar señales de tu ciclo, para que estés vos sola a cargo de tu fertilidad (y el termómetro, para estar segura). Así que, después de leer los capítulos

Sin embargo, no me había interesado en el impacto que tienen las hormonas en nuestra vida cotidiana, más allá de sus funciones reproductivas muy científicas. Lo único que sabía era que durante el periodo, una estás más frágil, más irritable, más cansada, más emotiva, según cada mujer, pero poco más. Y este verano, empezaron a caer informaciones más sobre el tema de las hormonas, esta vez desde un punto de vista más bien psicológico y energético que puramente científico.

Vi un video caricatural (abajo) de lo que pasa en las diferentes fases de tu ciclo, y había escuchado de eso antes pero sin realmente pensar que podía ser tan así. Leí un artículo sobre cómo vivir con sus hormonas y de ahí, click por acá, click por allá, y llegué al primer día de un nuevo ciclo, a mitad de agosto, y pensé que era el momento perfecto para notar qué pasa en ese cuerpo mío….

De niña, siempre tuve periodos difíciles, de esos que te urgen a visitar a la enfermera de la escuela que te manda a casa para descansar. Siempre fueron momentos de descanso para mí, para pasar tiempo en mi nido, leyendo, viendo pelís y series, comiendo lo que me hace bien. Pero nunca escuché las demás señales que me mandaba mi cuerpo antes de la ovulación ni después, sobre todo en cuanto a la energía y la creatividad.

Este mes, estoy sintiendo y viviendo todas esas señales por primera vez y 1) me pregunto cómo es que nunca me di cuenta del poder de mi ciclo y 2) mi creatividad depende mucho de ello – seguramente mis mejores palabras las escribí durante mis días fertiles. Antes de la ovulación, las ideas no paran y no me puedo concentrar en escuchar un podcast, ver un video informativo, leer un artículo que me inspira sin tener ganas de escribir y sin ver mis pensamientos saltar de una idea a otra: quiero escribir sobre esto y lo otro, quiero dibujar, hacer cosas con mis manos en la casa, observar a la gente e imaginar, quiero ver documentales y hacer mucho yoga para la creatividad y la confianza, cocinar cosas nuevas… Y ahora, puf, se va calmando todo.

Pasó mi ovulación y siento mucho menos ganas. De escribir, de cocinar algo especial, de salir, de hacer yoga … Y me estoy enseñando a mi misma que está bien. Que no hay drama, que las hormonas están cambiando y que hay que vivir con ello. Hay que sentarse en ventanillas con una manta para encontrar esa sensación de nido; hay que hacer yoga suave para cargar energías; hay que cocinar cosas comunes y conocidas porque… por qué no. Porque ahora sé que la inspiración y mi energía, de alguna manera, siguen mis cambios hormonales y que hay que honrar esos cambios, es decir, optimizar los días según esos cambios.

Qué interesante el ciclo femenino, qué especial es ser mujer. Y vos, vivís con tu ciclo?

 

IMG_1774.JPG
Ahí escribí este artículo, tomando mate calentito, mitad en la ciudad y otra mitad en mi cuarto…

-E

 

Quieres compartir las ideas? Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestEmail this to someone